¡Operación Bikini!

Terminaron las Navidades y el TERROR se empezó a difundir por los Medios de Comunicación.En la Radio, en la TV, en las Revistas y en las RRSS no se hablaba de otra cosa que no fuera la “Operación Bikini”.

Para aquellos que aún desconocéis el significado de “Operación Bikini” os lo explico a continuación. Dicha Operación consiste en lo siguiente: una vez terminadas las Navidades, donde nos hemos inflado como pavos hasta decir ¡BASTA!, nos sometemos a un Cambio Radial (desde mediados de enero a finales de mayo) hasta que pisamos la playa o la piscina, donde se supone socialmente que debes mostrar tu “Figura de Supermodelo”.

Sí, habéis leído bien, “Figura de Supermodelo”. Es muy triste que sea así, que mucha gente no entienda la playa o la piscina o el verano en general, un lugar o una época respectivamente donde disfrutar de su tiempo libre con sus seres queridos y NADA MÁS.

Mucha gente entiende esta época como un Periodo de Sufrimiento por tener que sumergirse en Dietas Milagro (Ej: “La Dieta de la alcachofa”, “La Dieta de la piña”, “La Dieta de sirope de arce”, “La Dieta de sólo productos light”, “La Dieta de Te vas a morir de hambre, y lo sabes”, etc). Y aunque, este tipo de Dietas son un Sin Sentido ABSOLUTO, se siguen haciendo año tras año. Y ¿por qué?, pues simplemente por estar más Delgado/a

Cuando se sigue una Dieta Milagro sólo se ve que la persona en cuestión se queda más delgada, pero si nos paramos a pensar  qué hay detrás de todo ese proceso de pérdida de peso, podremos llegar a las siguientes conclusiones:

  • Pasas mucha HAMBRE
  • Tienes mucha ANSIEDAD
  • Tu vida social está muy RESTRINGIDA
  • Tienes muy MAL HUMOR
  • Te sientes con POCA ENERGÍA
  • Tu bolsillo está SIN BLANCA
  • Pierdes 15kg y RECUPERAS 30kg

Al final has pasado por todo esto sólo por perder peso durante 2-3 meses y encima lo has recuperado por duplicado o triplicado al terminar el verano. 

Estos puntos son los por que pasa una persona que se somete a una Dieta Milagro, pero y cómo queda su cuerpo:

  • Cuando hay pérdidas de peso tan rápidas como las que se consiguen con Dietas Milagro, lo primero que pierde principalmente es MASA MUSCULAR y NO MASA GRASA que es el principal objetivo del “fustigado/a”.

En este caso, si nos subimos a una báscula sólo se verá que pesamos menos y nos olvidamos del resto de parámetros como el índice cintura/cadera, la Presión Arterial, etc.

  • Al ingerir sólo un tipo de alimento, sólo vamos a obtener un tipo de nutriente. Ej: en la Dieta de la piña, SÓLO obtendremos AGUA, AZÚCARES (Hidratos de carbono simples), VITAMINAS y MINERALES.Y  en el caso de vitaminas y minerales, sólo los presentes en la piña.

¿Y el resto de nutrientes que necesitamos: hidratos de carbono complejos, proteínas,  grasas, vitaminas y minerales AUSENTES EN LA PIÑA?

  • Si sólo aportamos a nuestro organismo un tipo de nutriente ocurre lo siguiente:

Cuando tomamos sólo algunas de las vitaminas hidrosolubles (presentes, principalmente en alimentos de origen vegetal) vamos a tener deficiencias en el resto de vitaminas hidrosolubles y en las vitaminas liposolubles (presentes, principalmente en alimentos de origen animal).

Esta situación de déficit nutricional nos va generar patologías cómo ANEMIA, ESTREÑIMIENTO, HIPOTENSIÓN, DEBILIDAD MUSCULAR (lesiones muy frecuentes), CAÍDA DEL CABELLO, DEBILIDAD EN LAS UÑAS, DESAJUSTES HORMONALES,SEQUEDAD DE LA PIEL, etc. Y cuanto más prologuemos este periodo PEORES serán las consecuencias.

Entonces, ¿Realmente, necesitas pasar por todo esto?, ¿No crees que sería más fácil llevar una alimentación sana, variada y equilibrada y realizar actividad física de forma continua?, ¿Es necesario que hagas de tu cuerpo un chicle que estirar y encoger una y otra vez?

Es necesario tomar consciencia de la dinámica que generamos, no sólo en nuestra persona sino también, en nuestro organismo ya que es nuestro principal motor, el cual debemos cuidar para tener Calidad de Vida. Por tanto, es esencial Sentirnos Bien tanto mental como físicamente y por ello, debemos llevar prácticas que no generen situaciones de riesgo en nuestro organismo, así que dejemos aun lado CHORRADAS como la “Operación Bikini” y mimémonos día a día para así estar bien y sentirnos mejor SIEMPRE.

 

 

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¿PLÁTANO?,¡Quita, que eso ENGORDA!

¿Cuántas veces habremos escuchado a alguien de decir: “¿PLÁTANO?, ¡Quita, que eso ENGORDA!“? Seguramente, muchas más de las que deberíamos.

Hay muchas personas que tienen PÁNICO al consumo de PLÁTANO por su contenido en azúcares. Sin embargo, estas son las mismas personas que suelen tomar a media mañana o en la merienda barritas de chocolate, chucherías y otros snacks del mismo tipo.

En base a este tipo de reflexiones populares, he de mostraros un par de comparaciones, teniendo en cuenta los siguientes aspectos nutricionales:

  1. Cantidad (g)
  2. Energía (kcal)
  3. Grasas (g)
  4. Azúcares (g)

En primer lugar, si tomamos una manzana (200g) [La fruta más odiada y de consumo resignado por personas que han ido empalmando dietas a lo largo de su vida] y un PLÁTANO pequeño (100g) [la fruta más deseada y de consumo reprimido] el contenido nutricional es similar tal y como podemos observar en la siguiente tabla:

    Cantidad (g)         Kcal  Grasas (g)        Azúcares (g)
Manzana       200           92      0.4      24 (≈ 5 Terrones)
Plátano       100           91      0.3     17.5 (3.5 Terrones)

 

Y en segundo lugar, si comparamos nuestro querido PLÁTANO (100g) con una barrita tipo Mars (55g) podemos observar que dicha barrita casi triplica el contenido nutricional del PLÁTANO tal y como se puede apreciar en la siguiente tabla:

    Cantidad (g)   Kcal  Grasas (g)          Azúcares (g)
Plátano         100     91      0.3    17.5g (3.5 Terrones)
Barrita (tipo Mars)          55   249      10.2      36g (7.2 Terrones)

 

Por tanto, cuando volváis a escuchar eso de “¿PLÁTANO?, ¡Quita que eso ENGORDA!” espero que estéis tranquilos pues sabéis que la realidad se aleja mucho de esa afirmación. Así que, ya podéis tomar Plátano (amor platónico de much@s) sin remordimientos tal y como lo hacéis con el resto de frutas.

¡A la Leche nada le eches!

Cientos de veces habréis escuchado eso de “¡A la Leche nada le eches!”  y de tanto escucharlo, hasta puede que os haya sonado lógico en algún momento.

Entonces, si seguimos este dicho a rajatabla no podríamos hacer nada de esto:

  • Tomarnos un café con Leche y tostadas
  • Tomar una ensalada con taquitos de queso
  • Tomarnos un yogur con trozos de fruta
  • Tomar Leche con cereales ni con galletas
  • Tomarnos un batido de Leche y frutas
  • Y muchas otras combinaciones habituales

Cuando tomamos Leche y, después, una fruta (por ejemplo) lo único que ocurre es que se “juntan en el estómago”, pero el proceso de digestión no causa ningún problema estomacal si tomamos primero la fruta o después.

Muchos son los dichos que circulan por ahí como este de “¡A la Leche nada le eches!“, sin embargo debemos pararnos a pensar si la afirmación en cuestión tiene sentido o si al detenernos en ello vemos que se cae por su propio peso.

A lo largo de nuestra vida, continuaremos escuchando afirmaciones sin sentido como la anterior, porque eso lleva pasando desde siempre, pero está en vuestras manos reflexionar sobre la veracidad de las afirmaciones que recorren las calles y, disponiendo de herramientas (nociones básicas sobre alimentación) como las que os voy diciendo en el Blog de Bendita Dieta 123 (además de en Facebook, Twitter o LinkedIn), decidir si ser fieles a ellas o, por el contrario,  determinar que no tienen sentido y no hacerles caso.

Por tanto, os dejo con esta reflexión debajo del brazo y espero que la tengáis como un as bajo la manga cuando escuchéis frases como “¡A la Leche nada le eches!“.

¿Será lo correcto eliminar las Grasas al 100%?

Vivimos en la Era del 0%, una sociedad bombardeada por el consumo de productos light, desnatados, con un 0% enorme en su etiquetado.

Habitualmente, vemos este tipo de productos con etiquetas de color Rosa porque los publicistas piensan firmemente que sólo las mujeres nos identificamos con este tipo de productos y más si nos lo venden del color que “nos gusta a todas” (el Rosa).

Dejando a un lado el enfoque comercial, es cierto que cada vez ese bombardeo publicitario se está colando en nuestras casas y poco a poco está más integrada la mentalidad del 0%.

Sin embargo, ¿es  necesario eliminar toda la grasa de nuestra dieta? Pues la realidad es un NO rotundo, pues debemos conocer varios aspectos que avalan esta negativa:

  1. Hay varios tipos de grasas: Saturadas, Monoinsaturadas y Poliinsaturadas
  2. Grasas Saturadas: Su consumo debe ser reducido, pues elevan el colesterol total. Están presentes en alimentos procesados (salsas, mantequilla/margarina,tocino, pizzas, bollería, etc) y en alimentos de origen animal (carne, huevos, leche y derivados).
  3. Grasas Monoinsaturadas: Su consumo es recomendado de forma habitual. Son antioxidantes, pero debemos moderar su consumo por su contenido calórico. Están presentes en el aceite de oliva, el aguacate,aceitunas y  frutos secos.
  4. Grasas Poliinsaturadas: Su consumo es recomendado por su contenido en omega-3/omega-6 presentes en el pescado azul y los frutos secos respectivamente, pues aportan beneficios a nivel cardiovascular.

 

Entonces, ahora que conocéis los diferentes tipo de grasas, ¿pensáis que se deben reducir al 100% ? A partir de ahora, sois conocedores de la variedad de las mismas y podéis elegir libremente qué alimentos son más saludables y deben estar presentes en nuestro consumo habitual y cuáles deben ser de consumo reducido.

¡Sólo tú puedes decidir qué alimentación quieres llevar a cabo! Así que disfruta de una alimentación sana, variada y equilibrada desde el conocimiento.