¿Es lo mismo un producto de Marca Blanca que uno de Primeras Marcas?

Siempre que voy al super, suelo escuchar eso de: “Coge el de Marca Blanca que es lo mismo y es más barato“, pero ¿realmente es lo mismo? La respuesta es como diría Alejandro Sanz: “No es lo mismo eeeeees distintooooo”.

Entonces, yo me pregunto: ¿Todas las personas que piensan así, creen que la misma empresa que les vende una tableta de turrón a 6€ va a vender otra a 3€ como Marca Blanca utilizando los mismos productos? ¿Verdaderamente, piensan que esa empresa u otras que trabajan de la misma forma, van a vender un producto perdiendo la mitad del beneficio?

Pues, a  todas aquellas personas que piensen que es lo mismo comprar Marca Blanca que Primeras Marcas, siento decirles que desconocen totalmente la realidad de la dinámica empresarial.

Una empresa cuando decide poner a la venta un producto (en este caso, una tableta de turrón) debe tener en cuenta el precio del material necesario para su elaboración y a partir de ahí establecer un beneficio mínimo de venta. Por tanto, si la empresa utiliza alimentos de primera calidad como aceite de oliva virgen extra, azúcar moreno,frutos secos, entre otros siempre tiene que costar más caro que si utiliza aceite de palma, jarabe de glucosa o aromas/saborizantes que son productos mucho más baratos y de peor calidad nutricional.

De manera que, si vemos una tableta de turrón (en este caso) de Marca Blanca que al girarla vemos el logo de una Primera Marca seamos conscientes que esa marca aparece porque sigue la misma receta cambiando la calidad de los ingredientes y por eso la empresa puede vender un mismo producto a un precio mucho más bajo.

 

 

 

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¡DETÓX menos eso!

El otro día estaba tan feliz mirando libros en una tienda de un Hospital y para mi desgrada tuve que encontrarme un libro titulado: “Cocina Detox, Cocina Sana” y no quedaba ahí la cosa; además, en la parte de atrás ponía: “Con la Cocina Detox podrás eliminar de tu dieta Trigo, Gluten (me imagino que lo mencionó aparte debido a que el autor no sabría especificar en qué cereales se encuentra) y la Leche consiguiendo así una alimentación más saludable”.

Ante este acúmulo de chorradas me gustaría aclarar 3 aspectos:

  1. Los cereales que contienen Gluten son: trigo, cebada, centeno, avena y espelta. El resto de cereales carece de Gluten y sólo podrían estar contaminados si se emplean los mismos utensilios para cocinar ambos tipos de cereales.
  2. No es más saludable una alimentación exenta de Gluten si la persona en cuestión no es celíaca.
  3. No es más saludable una alimentación exenta de lácteos, si la persona en cuestión no padece intolerancia a la lactosa (para lo cual EXISTE leche sin lactosa) o intolerancia a la proteína de la leche de vaca.

El libro estaba enfocado en la preparación de una infinidad de recetas en las cuales sólo se utilizaban frutas, verduras y hortalizas. 

Es muy interesante conocer las diferentes formas de preparar este tipo de alimentos, pero hay tener claro que una alimentación sana, variada y equilibrada debe contener todos los grupos de alimentos de manera que se cumplan todos los requerimientos tanto en macronutrientes (Hidratos de carbono, Proteínas y Lípidos o Grasas) como en micronutrientes (Vitaminas y Minerales) necesarios para un funcionamiento óptimo de nuestro organismo.

Además se ofrecían este tipo de recetas como tratamiento Detox, porque según el autor una alimentación exclusivamente a base de frutas, verduras y hortalizas detoxifica, es decir, elimina toxinas. Sin embargo, la realidad se aleja mucho de esa afirmación, pues ningún alimento tiene la capacidad de eliminar toxinas, lo que sí puede ocurrir es que tenga capacidad antioxidante (previene o evita la oxidación celular).

Por otra parte, la alimentación que nos vende el autor tiene muchas carencias entre ellas la eliminación de alimentos ricos en Hidratos de carbono que nos aportan la principal fuente de energía y de alimentos ricos en proteínas como los lácteos que además son fuente de Calcio.

Y por todo el razonamiento anterior quiero deciros que cuando leáis este tipo de afirmaciones que no tiene ninguna justificación científica pensar simplemente: “¡Detóx menos eso! porque una alimentación exclusivamente a base de 2 grupos de alimentos (frutas, verduras y hortalizas) sólo nos van a generar carencias nutricionales a corto plazo y a patologías severas a largo plazo. Así que nunca olvidéis: Alimentación sana, variada y equilibrada.

 

 

 

¿Y tú, qué eres?

Después de vivir 6 años fuera, he vuelto a mi pueblo (Arahal) y al decir que he terminado de estudiar Nutrición la pregunta del millón es: ¿Y tú, qué eres Dietista, Nutricionista o qué?

Me sorprende que al responder que soy Dietista-Nutricionista piensen que soy Técnico en Dietética y Nutrición, cuando en realidad soy Graduada en Nutrición Humana y Dietética.

Así que, al decir cual es mi profesión, seguidamente tengo que explicar cual es mi titulación.

Esta confusión dada en la calle se debe a la falta de información a nivel nacional de una profesión que lleva unos 10 años ejerciéndose y donde aún la legislación tiene un largo recorrido por hacer.

Estoy segura que en un futuro próximo todo el mundo conocerá las diferencias entre Técnico Sanitario en Dietética (TSD), Dietista-Nutricionista (D-N) y Endocrino porque ninguna de las 3 profesiones ejercen el mismo trabajo ni deben pisarse unas a otras. Entonces ya nadie, al decir que soy Dietista-Nutricionista, me dirá: ¿Y tú, qué eres?

 

 

 

 

¡De legumbres va la cosa!

Las legumbres, esos alimentos que suponen la base de los platos de cuchara que al mismo tiempo son amados y odiados por los distintos consumidores.

¡Ésos!, suponen un aporte saludable de hidratos de carbono y proteínas, siendo ambos nutrientes esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

La ración de consumo estimada es de 2-4 raciones a la semana, siendo cada ración de 60-80g en crudo. Sin embargo, lo habitual es entre 1 o 2 raciones a la semana.

Entonces, os preguntaréis: ¿Y por qué siendo un alimento fundamental en nuestra dieta no lo solemos consumir con más frecuencia ?

Pues, las razones dadas por personas cuyo consumo de legumbres es insuficiente es por estas 3 razones:

1. Me genera flatulencias (“gases”)

2. No tengo tiempo

3. No me gustan

Bueno, ahora os dejo algunos truquitos:

1. Es real, que las legumbres generan flatulencias, pero simplemente con el doble remojo y unos 15-20 minutos más de cocción estaremos libres de este problemilla.

2. Eso de “No tengo tiempo” es muy curioso ya que sólo tienes que comprar los botes preparados de legumbres cocidas e incluso de verduras troceadas para preparar tu plato de cuchara.

3. En cuanto a la respuesta “No me gustan“, eso es porque la persona o personas en cuestión desconocen la multitud de preparaciones a partir de legumbres.

Así que, sería interesante que nos planteásemos si realmente no tomamos suficientes legumbres porque nos suponen un problema o porque nos gustan más otros alimentos a pesar de saber que son perjudiciales para nuestra salud o no son tan esenciales como las legumbres en nuestra alimentación.