¿Y quién es “Bendita Dieta 123”?

Llevamos varias semanas interactuando y muchos diréis: ¿Y quién es “Bendita Dieta 123″? ¿Quién está detrás de esa carita amarilla sonriente? 

Pues, Soy Gloria Caballero, Graduada en Nutrición Humana y Dietética (Dietista-Nutricionista) y colegiada en el Colegio de Dietistas-Nutricionistas de Andalucía (CODINAN).

Estudié en la Universidad de Valencia y nada más terminar me volví a mi pueblo natal, Arahal (Sevilla), donde ansiaba volver después de varios años fuera y regresos fugaces para reencontrarme con amigos y familiares.

En su día, tuve la oportunidad de estudiar lo que me gustaba y no dude ni un instante en ir a por éllo. Jamás me arrepentí y, de hecho, recomiendo a todas a aquellas personas que tengan la oportunidad de aventurarse en el camino que desean, vayan por esa dirección sin mirar atrás porque como se suele decir: “Quien no arriesga, no gana“.

He de reconocer, que no fue “un camino de rosas“, pero tal y como me dijo un día mi madre: “Gloria, nadie dijo que fuera fácil“.Y la verdad, no lo fue. Sin embargo, jamás lo hubiese conseguido sin el apoyo de mi familia (mi gran pilar), mis amig@s de toda la vida (mi cimientos) y mis amig@s de valencia (mis paredes) que pasaron a ser mi familia de acogida en una ciudad donde no conocía a nadie y donde todo era nuevo para mí. Entre todos construyeron la casita que soy.

Hoy me siento muy afortunada, no sólo por conseguir mis objetivos académicos, sino por haber tenido la posibilidad de disfrutar el hecho de vivir independiente, en una ciudad distinta a la mía con costumbres muy diferentes y sobre todo por topar con esas personas que hicieron que sintiera Valencia como mi segundo hogar.

Así que, sólo puedo decir, con una sonrisa de oreja a oreja: Mereció la pena y lo haría 1000 veces.

 

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Operación Polvorón (Parte II)

La semana pasada nos quedamos con una serie de cuestiones en el aire que hoy trataremos de resolver. Dichas cuestiones eran las siguientes:

¿Y si pudiéramos decidir cuándo y en qué cantidad tomar este tipo de productos? ¿Y si pudiéramos no asociar los dulces con momentos emotivos como volver a ver a un familiar o un amigo/a que vive fuera o a reunirnos con familia o los amigos y lo viésemos como un producto de sabor dulce? Si lo consiguiéramos, ¿realmente compraríamos y comeríamos de la misma forma?

En relación a la primera, sí podemos decidir cuándo y en qué cantidad consumirlos. Está claro que “un dulce no amarga a nadie“, pero debemos tener claro que en una alimentación equilibra es muy importante poner en práctica aquellas elecciones que nos lleven a elegir la cantidad y la frecuencia de consumo adecuada.

Sin embargo, en la alimentación es imprescindible la variedad y por ello es lícito que ocasionalmente si nos apetece tomar este tipo de productos lo hagamos siempre y cuando sea con moderación.

Bueno, no me voy a andar con más rodeo y os voy a poner un ejemplo clásico:

La cena de navidad

Esa noche que vas a la casa de tu abuel@ sabiendo que vas a comer hasta reventar y que el/ella se encargará de ello, pues su objetivo va ser “que te quedes hart@“. Esa misma noche, sabes que no sólo vas a cenar un montón sino que después de los postres alguien de tu familia traerá a la mesa esa bandeja de madera repleta de turrones, bombones, mantecados, etc. Y es normal que a pesar de todo, termines tomando alguno de estos productos.

Pero, ¿y el resto de días?¿Cuál la escusa?

Pues bien, he deciros que el resto de días podéis dejar a un lado este tipo de productos y consumir  como snacks alimentos que son mucho más saludables como la fruta, los frutos secos o los cereales y que además, si los preparamos de forma atractiva pueden llegar a ser tan apetecibles como los que nos venden a cascoporro las grandes superficies. También es necesario que tengamos en cuenta el ejemplo que damos a nuestro entorno, porque en una casa donde los padres/madres tienen hábitos saludables, sus hij@s también los tendrán y de la misma forma ocurre con herman@s, prim@s , amig@s, etc.

Entonces, os preguntaréis ¿Y sólo puedo comerlo en la cena de navidad?

Mi recomendación es la siguiente: este tipo de productos son de consumo ocasional, por lo que se puede consumir de 0-2 raciones como máximo a la semana. En cuanto a la cantidad, si hablamos de turrones la ración sería un dedo, si hablamos de bombones sería uno y si son mantecados uno también.

Para finalizar, y en relación a las últimas cuestiones destacadas al inicio, es posible que no esté en nuestra mano desvincularnos con la multitud de escenas que nos plantan cada Navidad los spots publicitarios, pero Sí podemos decidir que alimentación queremos llevar y sobretodo que legado le dejamos a nuestro entorno más cercano. Así que nunca dejéis de disfrutar de lo que os gusta sin olvidar cuándo y en qué cantidad.

Operación Polvorón

Un año más, la Navidad se está acercando y cómo no notarlo si desde octubre están todos los supermercados abarrotados de polvorones y bombones.

Un año más, la Operación Polvorón vuelve para quedarse. ¡Y de qué manera!

Esa sensación de agobio constante de comer y comprar, de comprar y comer  dulces un día tras otro, con la escusa de “Una chispita,  no pasa na” (para los de más arriba de Despeñaperros: “un poquito, no hace daño”) o eso de “Estamos en Navidad y es época de eso”, y unido al bombardeo publicitario y el tan repetido anuncio de “Vuelve a casa por Navidad” es lo que define la Operación Polvorón o lo que es lo mismo come, come y vuelve a comer dulces sin consciencia.

Tal es la situación, que llegamos a enero con un empacho impresionante, asqueados de las cenas de empresa, de las cajas de mantecados que le tuviste que comprar a tu sobrina, al hijo de tu vecina o la hija del compañero de trabajo porque se iba de viaje de fin de curso (y que te durará hasta marzo).

Entonces, yo me pregunto: ¿Y si pudiéramos decidir cuándo y en qué cantidad tomar este tipo de productos? ¿Y si pudiéramos no asociar los dulces con momentos emotivos como volver a ver a un familiar o un amigo/a que vive fuera o a reunirnos con familia o los amigos y lo viésemos como un producto de sabor dulce? Si lo consiguiéramos, ¿realmente compraríamos y comeríamos de la misma forma?

Siempre es buen momento para reflexionar y con la llegada de la Operación Polvorón más aún porque es una situación que vivimos cada año y de la misma forma. Así que agarrad fuerte el timón de vuestras vidas y navegar en la dirección que elijáis, no en la os lleven las olas.